Una nueva era fotográfica

Una nueva era fotográfica

¿El fin de la fotografía o el comienzo de una nueva era fotográfica? Esta pregunta me realicé cuando vi cómo habían sido tomadas las nuevas fotos de Megan Fox en la revista Esquire, y no precisamente por la belleza de las imágenes o de la propia actriz. El autor del documento gráfico, Greg Williams, empleó una Red One 4K (algo habitual en él). Eso es lo espectacular pues el aparato no es una simple cámara de fotos con un digno objetivo sino que estamos hablando de una cámara híbrida de cine. Con la Red One, Greg grabó un vídeo de Megan y luego escogió los fotogramas que más le convencieron.

La popularidad de las cámaras Red no se debe a la dualidad que ofrecen entre vídeo y fotografía. La principal baza son sus asequibles precios. Asequibles para las productoras ya que parten desde los 18.000 $ (sólo el cuerpo) cuando el valor de las cámaras de cine analógicas se multiplica hasta por diez. Tiene una resolución de 4520 X 2540 píxeles (12 megapíxeles) y puede captar 60 fotogramas por segundo, aunque se puede programar para que filme a 24, como en el cine. Otra de sus principales características es que se trata de una cámara modular casi en su totalidad, es decir, permite reemplazar cada uno sus elementos, incluida la lente, pudiendo intercambiar la estándar de cine por una de Canon o Nikon. Difícilmente se quedará obsoleta en un mundo que avanza tanto como el de la tecnología.

Como se puede observar en las imágenes de Esquire, cada fotograma del vídeo de la Red One ofrece el mismoredone_2 resultado que una fotografía tomada desde una cámara réflex. Esto supone no tener que precisar de dos equipos (uno de grabación y otro de fotografía) en un mismo rodaje. Aunque esto ya se podía realizar con cámaras analógicas, ahora no es necesario costear el revelado de la película.

Sin embargo, no sólo existen cámaras de vídeo que hacen fotografías sino que el efecto contrario también se está produciendo. Las cámaras de fotos réflex se están poniendo las pilas, nunca mejor dicho, y algunas ya graban en alta definición.

Lo cierto es que este hecho está generando una dicotomía entre profesionales del vídeo y de la imagen. Con este tipo de aparatos que fusionan dos soportes en uno, nacerán las figuras de los fotógrafos-cámaras. Habrá entonces empresas que busquen a trabajadores de este perfil, reduciendo dos puestos de empleo a uno. Además, pocos fotógrafos pretenden pagar 18.000 $ por una cámara a la que únicamente le van a sacar partido haciendo fotos. Asimismo, con 60 fotogramas por segundo, un vídeo de unos 10 minutos de duración supondría la revisión de 36.000 imágenes. Aunque visto positivamente, tendríamos un espléndido vídeo a la par que una sesión de fotografías innumerables.

Por su parte, la Red One ya está siendo todo un éxito en el cine. Directores como Peter Jackson ya la han usado. En la fotografía es difícil que se termine normalizando aunque seguramente habrá profesionales, como Greg Williams, que la empleen para sus trabajos más creativos.

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