Lo vivimos continuamente. Unos se van y otros vienen en esto de las cadenas de televisión. Cuando nos hemos acostumbrado a ver un rostro todos los días en una cadena, de repente la semana siguiente lo descubrimos en la “cadena enemiga”. Pero, ¿qué mueve a unos y a otros en este juego de la oca? La respuesta es sencilla y hace rima con el juego infantil: tiro y tiro… porque me pagan. Numerosos son ya los presentadores y colaboradores que saltan de cadena en cadena cual ranas y se visten con el traje de la nueva casa. Sin embargo, últimamente lo vemos más claro que nunca porque han coincidido en poco tiempo varios saltos.
El más reciente caso de la oca ha sido para Telecinco, con el hijo del mítico periodista Joaquín Prat, que se incorporará al equipo de Ana Rosa. El periodista será el nuevo “chico de Ana Rosa”, como dicen algunos medios, conduciendo dos secciones. El antiguo “chico AR” ya migró de cadena y programa para ser el protagonista en la conducción del reality La vuelta al mundo en directo, de Antena 3. Pero tenemos casos de migraciones más polémicas y fuera del mundo del periodismo. El concursante del programa de citas de Telecinco por la tarde, Efrén Vázquez, también formó parte del equipo del viaje alrededor del mundo del programa de Antena 3.
Por lo que parece, aquí no hay amor a la cadena. Se trabaja donde hay más beneficios y si hoy tenemos que apuntar nuestro punto de vista hacia un lado pero mañana debe ser hacia otro, se hace sin rechistar. Existen los periodistas y las cadenas de televisión. Pero no está tan claro que existan los periodistas de una cadena de televisión. Esto tiene sus ventajas e inconvenientes, claro. No se puede reprochar a ninguno de estos “periodistas móviles” lo que hacen. Cada uno es libre de trabajar donde quiera y debe procurar conseguir las mejores condiciones laborales. Además, como otra ventaja veo que de esta manera, para los espectadores se crea un sentimiento de “refresco” al ver la televisión. Como cambian, parece que tenemos programas nuevos y eso no está nada mal.
Pero claro, habrá quien sea fiel a una cadena y se sienta afligido cuando su presentador favorito lo abandona para irse a otra. Esto puede pasar incluso en las series. Cada semana, siguiendo los capítulos y de repente, le tenemos que decir adiós a un actor. En House ha pasado. Por todos los medios leemos que el actor americano Kal Penn, que interpreta a un médico del equipo del polémico doctor House abandona la interpretación para dedicarse a otros fines bien distintos. Será relaciones públicas para el presidente norteamericano Obama. Un cambio de 180 grados.
Sea en Antena 3, en Telecinco o en cualquier otra, lo importante es que el trabajo se haga bien y se den contenidos de calidad. Si al que los da lo veía antes dándole al botón del cinco en el mando y ahora lo encuentro cuando le doy al tres, eso es lo de menos. Que jueguen a la oca cuando quieran, pero que si lo hacen, sigan ofreciendo buena información.
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