Últimamente con esto de la crisis las cosas están cambiando. Cambian nuestras costumbres y ya no vamos tanto al cine, por ejemplo. Cambian nuestros caprichos y dejamos de comprar tanta ropa o ya no salimos a comer fuera con tanta frecuencia. Los agujeros de los bolsillos dejan rastro en nuestra vida y sin duda, ahora amamos a las marcas blancas. Las que antes nos despertaban desconfianza, ahora son nuestras amigas y salvadoras del temido importe de la compra. Y como no compramos marcas, éstas ven peligrar sus ingresos económicos como es lógico. ¿Pero lo que pase con las marcas blancas que tiene que ver con este blog? El nexo de unión está en que la televisión tiene algo que decir ante el aumento de las marcas de distribución.
Estos días hemos podido ver en ese tiempo publicitario que nos brinda la televisión que determinadas cadenas apoyan el consumo de la marca. Durante años nuestras madres nos han dicho que eso de la marca no importa, que aquellas zapatillas deportivas en las que ponía un letrerito irreconocible eran las mismas que las otras que salían por la televisión y que costaban el triple. Tanto trabajo perdido pues el medio audiovisual favorito nos dice ahora que hay que consumir marca. Y vuelvo a preguntarme, ¿qué le importará a la tele que se vendan o no las marcas? La razón se podría decir que es “egoísta”. Y con esto me refiero a una relación muy simple: si las marcas no se venden, hacen menos gasto en publicidad y por tanto, la televisión pierde los beneficios de los ingresos publicitarios.
Parece ser que la insistencia de cadenas como Cuatro o Telecinco en que consumamos marcas se basa entonces en que ellos sigan ganando dinero. Porque ellos “creen en las marcas” como dice Cuatro o están “con las marcas”, según Telecinco. Y nuestro bolsillo en crisis. Asimismo, a esta campaña pro marca de las cadenas se suma la publicidad que ya hacen los propios productos en este medio audiovisual. De nuevo nos echan abajo la teoría de nuestra madre, porque Actimel no fabrica para otras marcas, porque aunque parezcan iguales por fuera no los son por dentro.
Hay anuncios que realmente me han sorprendido. En Telecinco se anunció que las marcas eran identidad y libertad. ¿Realmente estamos de acuerdo con eso? No digo que se haga un boicot a las marcas, en muchas ocasiones o para muchas personas incluso son garantía de calidad, pero tampoco creo que sea bueno desprestigiar de esa manera a las marcas blancas, que luchan por posicionarse en el mercado. Lo justo sería que ambos productos tuvieran oportunidad de luchar por el mercado y por la publicidad en la televisión, que si hacemos memoria, en la televisión hay pocos o prácticamente ningún anuncio de marcas blancas. Si la televisión lucha por los ingresos publicitarios de las marcas, ¿por qué no busca la manera de conseguir ingresos de las marcas blancas?
La respuesta a esta pregunta queda en el aire. Por ahora parece ser que este medio se posiciona a favor del consumo de marcas. Y el anuncio de la libertad que nos ofrecen las marcas lo dejo aquí. No tiene mucha calidad de sonido pero el mensaje realmente merece que se publique en este post.
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7 Abril 2009 a las 17:41
Muy bueno el ejemplo de las zapatillas, si si, yo me acuerdo de eso
Entiendo las dos posturas. Es decir, entiendo que las televisiones animen a consumir Danone y no marca blanca porque posiblemente gracias a Danone, Coca Cola, etc. tengamos parrilla en Tele5 o Cuatro. Pero también entiendo al consumidor cuyo bolsillo está cada vez más “pelao”. Y es que no hay más que echarle un vistazo a los carros de la compra de la gente en los hipermercados, hasta arriba de marca blanca. He sabido por empleados de Mercadona que de sus estantes se han eliminado 2000 marcas en pro de la marca blanca cuyos precios bajaron un 20%.
Sin embargo, plantear que las cadenas inviertan en publicidad de marcas blancas no es un poco contradictorio? Es decir, las marcas blancas no son más baratas precisamente por no pagar publicidad? Si decidieran invertir en publicidad seguramente terminarían subiendo sus precios y eso no le gustaría nada a la madre que va a tener que comprarle unas zapatillas a su hijo de la marca x casi al mismo precio que unas Nike.