La Directiva de Televisión Sin Fronteras que regula, entre otros aspectos, la publicidad en televisión, alerta de la situación actual de alta saturación publicitaria, una situación que provoca quejas tanto de consumidores como de la industria publicitaria.
Desde el Gobierno se asegura que España está ya trabajando para reducir la publicidad en televisión: de los 17 minutos de publicidad por hora a los que se somete la programación a día de hoy, se pasaría a 12 minutos y además incluídos aquí los microespacios, telepromociones y publirreportajes, etc. Se trata ésta de una medida que ayudaría a evitar un fenómeno de excesiva saturación publicitaria en televisión, que al parecer no se produce en ningún otro país europeo, y que se estima daría comienzo en la primavera de 2009.
A lo largo de los años, los espectadores hemos podido comprobar los cambios que la publicidad para televisión ha ido experimentando con el tiempo, y no me refiero al contenido sino al continente, es decir, al formato publicitario en sí. Hemos visto cómo de un tiempo a esta parte se han puesto de moda los microespacios de publicidad antes de las series, por ejemplo, o justo después de los anuncios convencionales, cuando ya creías que la publi había acabado y podías seguir disfrutando de lo que estabas viendo… pues no! Era una vaga ilusión la tuya! Antes tenemos que disfrutar con esos pequeños espacios protagonizados por los mismos protagonistas de las series que hacen gala de sus dotes interpretativas para recuperar ese viejo método heredado de la cuña radiofónica, por ejemplo: Oye Aída, le acabo de comentar a Juan Cuesta, al Duque y al Dr. Vilches que he probado las nuevas sopas de la marca “El Barco” que están para chuparse los dedos”… algo así, pero con más estilo, no?
Quizá sólo con este ejemplo no quede muy claro pero si observas un poco a tu alrededor te darás cuenta de que la cosa cambia, y te darás cuenta también de que al spot clásico de 30 segundos le quedan 2 Telediarios. De hecho, y según la Asociación Española de Agencias de Medios, entre el 2004 y el 2007 el recuerdo publicitario del telespectador cayó un 10,5%.
Mucha culpa de ésto la tiene Internet, y menos mal que la tiene… En tan sólo 2 años el nivel de inversiones publicitarias en la Red se ha duplicado. Y ésto es sólo el principio. Según las previsiones, este boom que los anunciantes exploran con curiosidad, y todavía con ciertos temores, podría llegar a representar más de 700 millones de euros a finales de este año, eso sí, para los más optimistas.
La realidad es que la televisión y la prensa son los únicos medios que aún no han sido desbancados por internet, en lo que a publicidad se refiere, pero sí ocurrió ya con el cine y los suplementos dominicales, y casi también con la radio y las revistas.
Según un estudio de IAB Spain, uno de los principales motores de crecimiento de la inversión publicitaria en Internet es “la apuesta creciente de los anunciantes en la mayoría de los sectores, liderados por el del transporte, el turismo, las finanzas, los medios de comunicación, la enseñanza, la cultura, las telecomunicaciones y la automoción”. Y es que todos habremos podido comprobar cómo continuamente nos asalta publicidad sobre viajes, por ejemplo, ofertas de última hora para ir a Punta Cana, mientras navegamos por la Red. De hecho, los datos estudiados han permitido incluso establecer un ránking de los principales anunciantes en Internet, que encabezan las empresas Vueling, Iberia y Spanair en el segmento de viajes, por seguir con el ejemplo.
Otro ejemplo: los videos online, un importante campo para batalla de las audiencias donde se ha comprobado que su eficacia podría estar incluso por encima de la del spot clásico de 30 segundos, y ésto no lo digo yo, lo dice un estudio encargado por Google a Harris Interactive. Lo leí hace mucho en MarketingNews.es y en TerritorioCreativo.es. Al parecer la cosa consistía en ver el impacto de spots de 30 segundos de varios anunciantes de bebidas, snacks y belleza corporal en televisión convencional, YouTube y videos insertados, y adivina… resultaron ser éstos últimos, los videos insertados, los que mejor funcionaron por influir un poco más en la intención de compra.
Se ha puesto en duda el hecho de que este estudio pudiera no ser más que una estrategia de Google para poner a los anunciantes de su lado, es decir, para convencerles de lo magnífica y efectiva que es la publicidad online. Podría ser… o no… quién sabe. Y es que en la publicidad como en la guerra…
Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL
11 Noviembre 2008 a las 20:51
Sobre este tema en EEUU están sacando estudios cada semana de los que uno no sabe que pensar.Están todos financiados por los sitios de video y recurren a metodologías a veces casi de ciencia ficción. La eficacia al final la dictaminará el mercado.
De momento, YouTube ha claudicado y pondrá pre-rolls en sus acuerdos con MGM y otros.