Las plataformas de vídeo online como Youtube están entre las webs más visitadas en la red y están cambiando los hábitos de consumo de televisión. Esto también ha provocado un crecimiento asombroso del negocio entorno a estas nuevas formas de consumo de televisión. Según un estudio de la consultora iSuppli, los ingresos de la televisión por internet (IPTV) aumentaron en 2007 un 177% hasta 3.260 millones de dólares. Y el uso que se hace de la web no para de crecer. Un informe realizado por Motorola indica que un 45% de los televidentes europeos sigue este servicio a través de internet.
El impacto que estas plataformas están teniendo en laTV tradicional es cada vez más acentuado. Todas o casi todas las cadenas generalistas se han dado cuenta y ya tienen sus propios canales en Youtube, programas que se han popularizado gracias a la red ( Muchachada Nui antes La hora chanante) e incluso el Ministerio de Cultura abrió en septiembre su propio canal en la plataforma web. Y es que un estudio de comScore Video Metrix que revela que en un año, la gente que ve vídeos online ha aumentado un 64%. En Estados Unidos en un mes se vieron 11.500 millones de vídeos online. La plataforma preferida para hacerlo es YouTube (4.300 millones de vídeos en marzo), mientras que en MySpace se vieron 400 millones. El tiempo promedio que se emplea para ver un vídeo son 2,8 minutos, al mes 235 minutos.
También ha habido otros contenidos que se han popularizado gracias a la red y vemos cómo canales como la Sexta, adquieren formatos como el de El muro infernal que eran muy populares en Youtube y que Miki Nadal se encargó de mostrar en el programa Sé lo que hicisteis…
La televisión por internet es una tecnología madura en 2008, con muchas opciones para aficionados, operadores semi-profesionales más avanzados, profesionales, pequeñas y grandes empresas, y se está convirtiendo en una parte importante de la cultura popular. Esto es muy importante y un paso hacia la realización del potencial de la red P2P mundial de “prosumidores” globales.
Esta nueva oferta de TV por Internet se suma a la ya disponible en la televisión convencional. La estrategia adoptada por las grandes cadenas apunta a que no perciben esta nueva TV como un rival, sino más bien como un aliado, dado que se han lanzado a abrir sus propios portales de vídeo online y a firmar acuerdos de distribución con estas plataformas.
Al menos, aunque no sin conflictos, ésta ha sido la actitud mostrada por las networks americanas. En España, a pesar de que las cadenas mantienen una postura más reticente, ya podemos ver los programas de canales como Antena 3, no sólo por la vía tradicional, sino también en su Web, en YouTube y, provisionalmente y hasta que lleguen a un acuerdo definitivo, en Zattoo.
En este sentido, la industria televisiva debe aprender de los errores cometidos por el sector discográfico y no dar la espalda a las nuevas tecnologías.
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11 Noviembre 2008 a las 20:44
Yo distinguiría dos conceptos: IPTV es una cosa (es decir, Imagenio) y web tv o video por la red es otra. Los protocolos técnicos son los mismos, pero son redes separadas: lo primero son redes propias de los operadores y dedicadas sólo a esto y lo segundo es internet puro y duro.
De momento, esto son dos modelos de negocio y distribución diferentes. El primero emula al cable tradicional y tiene pocas diferencias con él y el segundo aspira a ofrecer una experiencia más propia de la red: ondemand como norma, participación y viralidad.
Las televisiones tradicionales recelan de YouTube (el resto, sinceramente, no cuentan) por un problema de derechos y su gestión. Sobre esto hay dos actitudes: o demando o llego a un acuerdo. Pero por encima de lo aparente, lo que ambas posturas realmente pretenden es no perder el control de su contenido y su monetización.
Debe decirse que esa guerra la están ganando lo que conocemos como industria de siempre. Están logrando imponer sus condiciones a YouTube que les necesita desesperadamente tanto para terminar con las demandas y poder desarrollar plenamente el negocio, como para tener contenidos monetizables: el UGC está resultando decepcionante como vehículo publicitario.
Por otro lado, la medición clásica está dando incrementos del consumo de la TV convencional, lo que confirma tu afirmación de complementariedad. Es lo que es, de momento, pero queda mucho por hacer en la monetización de los “momentos” que es el consumo básico en los agregadores. Las cadenas se dejan para sí el consumo completo de sus productos recientes y, como hemos sabido ayer, empiezan a jugar con el contenido clásico.
Se parece mucho a la transición que supuso el video doméstico.